Las bajas temperaturas afectan al estado del césped y a la seguridad del juego: así actuamos para proteger el campo y garantizar la mejor experiencia posible.
Con la llegada del invierno, en el Centro Nacional de Golf damos inicio a la temporada de heladas, un periodo en el que las primeras horas del día pueden presentar condiciones que afectan directamente al estado del campo y a la práctica del juego. Nuestro objetivo es proteger la calidad del recorrido, preservar los greenes y garantizar la seguridad de todos los jugadores.
Cuando el césped se congela, las hojas y raíces se vuelven especialmente frágiles. El paso de jugadores, carros o buggies sobre zonas heladas puede provocar daños irreparables, dejando marcas que tardan semanas —o incluso meses— en recuperarse.
Por ello, en días de helada el campo permanecerá cerrado hasta que las condiciones naturales permitan su reapertura, evitando así un deterioro significativo en las superficies de juego.
Durante estos días, el horario de salidas podrá verse retrasado tanto tiempo como sea necesario. La duración de una helada es imprevisible: no depende únicamente de la temperatura ambiente, sino también de factores como la humedad, nubosidad, viento o la propia orientación de cada hoyo.
Pedimos a todos los jugadores que tengan en cuenta esta situación al realizar sus reservas y planificar su jornada. El equipo de mantenimiento supervisa el campo continuamente desde primera hora para habilitar las salidas en cuanto sea seguro y responsable hacerlo.
Sabemos que estos retrasos pueden modificar la planificación de los jugadores, pero son imprescindibles para conservar el recorrido en las mejores condiciones posibles durante todo el año.
Agradecemos la comprensión y colaboración de todos durante esta época del año.
Las bajas temperaturas afectan al estado del césped y a la seguridad del juego: así actuamos para
Durante todo el mes habrá 9 hoyos abiertos en rotación y green fees con un 50% de descuento
La Universidad del Atlántico Medio (UNAM) y el Centro Naciona